9:25

EverSan
3 min readSep 30, 2016

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Un día como cualquier otro y sin esperarlo llegan las sorpresas; agradables o no, no dejan de ser sorpresas.

Tomas el bus a casa fuera del horario habitual, pagas diciendo en voz alta tu destino, volteas casi sin darte cuenta y la ves ahí, resaltando entre la gente con su sonrisa.

Tu mirada perdida trata de buscarla y al parecer la de ella es reciproca, sin embargo va platicando con alguien del sexo opuesto. Está bien, se cruza un pensamiento por el momento que te sugiere: disfrutemos de la canción en nuestro teléfono y ohh la plática en whatsapp está entretenida.

Avanzando hacia atrás y en doble fila como de costumbre llegas a su altura, la ves, ella te ve y gracias a tu inexperiencia no sabes que gesto hacer así que terminas perdiendo la mirada.

¡No inventes! Se está despidiendo de su acompañante … como amigos, eso debe ser buena señal. Solo necesito que el señor que está a mi lado no me gane el lugar. ¡Maldita sea! Puso su mochila para “apañar”.

Decides no moverte del sitio para aprovechar en caso de que suceda algo que te favorezca. Entonces te preguntas, ¿y si el destino se juntó con la casualidad ésta vez y no lo aproveché? No fue un día normal que digamos. Perdiste bastante tiempo en cosas que por lo general no pierdes, los volados que sueles usar en casos simples pero confusos indicaron la ruta que te llevó a estar en ese momento, en ese camión y resulta que ella también está ahí.

Disolviendo los pensamientos de la burbuja que has creado, tus ojos captan los movimientos que indican que el señor sentado a su lado tomará su mochila para descender, no puede ser!

Sin más pensarlo tomas tu mochila y te sientas juno a ella, dude, que nervios, hace tanto que no intento algo. Demonios ya se durmió …

Tus manos se ponen más nerviosas que de costumbre y te preguntas, ¿que hago?, ¿la despierto y le hago la plática?, ¿de verdad viene dormida?, no manches si está bien bonita :3

Ok primero lo primero si le quiero hablar debo quitarme los audífonos, piensas, acto seguido se te acabaron las ideas. Te da esa sensación de alegría, incertidumbre, vacío e inseguridad al mismo tiempo. ¡Piensa piensa, deja de ponerte nervioso, piensa!

Sin querer te la pasas perdiendo el tiempo y volteando de vez en cuando para ver si se despierta. Creo que no va tan dormida.

Llegan ala zona de tráfico, y al parecer se acaba de despertar. No sabes que hacer, y ella está ahí, al parecer más aburrida que de costumbre. ¿Y si le comento algo sobre el tráfico? ¿será muy tonto?, ¿?será que ni siquiera es lo que me imagino? ¿será que alguien por fin sacará el clavo de viviana? Hay tantas emociones y más dudas que respuestas.

Ok ahí va, uno, dos tres …
¡LO PIENSAS MUCHO! ¡LO PIENSAS MUCHO! ¡LO PIENSAS MUCHO!

Dude! Si no haces algo se va a ir o a desesperar más. Anda no pasa nada, tranquilízate y le hablas, ¿va?

Ok.

En ese momento la tocas y le hace la pregunta más genérica del mundo.
- Disculpa, ¿me puedes dar tu hora?
- Claro, permíteme- respondió ella -
-9:25- te dice sin cuidado-
-Gracias
…..
- Está horrible el tráfico, ¿no?
Ella solo asiente con una expresión que no representa el estar muy contenta.
….
-¿Y vas hasta la base?
- No, aquí nada mas- responde señalando con su mano hacia adelante.
….
Luego el soundtrack de silencio incómodo entra por 10, 20, 30, no sabes en verdad cuantos segundos para al fin romperse con las palabras:
- ¿me das permiso?
- Gracias

Fin.

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EverSan
EverSan

Written by EverSan

No me considero especialista en algo, por que siempre se aprenden cosas nuevas. Escribo porque en ocasiones la voz de mi cabeza logra escapar.

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